Heineken es una marca súper reconocida a nivel mundial, y tuve la oportunidad de trabajar con ellos capturando momentos clave de sus campañas. Como fotógrafo, mi objetivo fue mostrar la energía, el estilo y la vibra auténtica que tiene la marca, ayudando a contar su historia visual de una manera fresca y cercana. Fue toda una experiencia colaborar con un equipo tan dinámico y creativo, donde cada proyecto me permitió explorar diferentes estilos y técnicas para lograr imágenes que realmente conectaran con su público. Además, trabajar con Heineken me enseñó mucho sobre cómo comunicar emociones y sensaciones a través de la fotografía, siempre buscando esa chispa que hace que una foto destaque.